Para qué sirve el agua bendita

El agua bendita es uno de esos hermosos regalos (y armas) de Dios para ayudarnos a santificar nuestra vida cotidiana, y para mantener santificadas las cosas que habitualmente utilizamos.

Si nos detenemos a pensar en lo que realmente representa para nosotros, la utilizaremos con más frecuencia, conciencia y gratitud.

Algunos padres de familia incluso utilizan agua bendita para bendecir las cosas que sus hijos usan regularmente, tales como bicicletas y libros escolares.

Que es el agua bendita

El agua bendita es un sacramental de la Iglesia Católica. Los sacramentales son “signos sagrados con los que, imitando de alguna manera a los sacramentos, se expresan efectos, sobre todo espirituales, obtenidos por la intercesión de la Iglesia”. Esto quiere decir que con el uso de un sacramental, como el agua bendita o las bendiciones de personas y objetos, el cristiano se beneficia de los bienes espirituales que la Iglesia conserva como un tesoro que le ha dado Dios para que los administre a todos los hombres.

El agua bendita es un signo de purificación y, aunque no confiere la gracia del Espíritu Santo porque no es un sacramento, prepara a la persona a recibirla. Este es uno de los motivos por los que a la entrada de las iglesias hay una pila o recipiente con agua bendita para los fieles que se quieran signar con ella antes de entrar a rezar.

Santo Tomás de Aquino en la Suma Teológica asegura que “el agua bendita sirve contra el asalto externo del demonio. Mientras que el exorcismo se destina contra los asalto internos”.

Y explica que el agua bendita es un arma tan poderosa que, siempre y cuando haya arrepentimiento, puede perdonar los pecados veniales. Así lo explica: “La bendición episcopal, la aspersión del agua bendita, una unción sagrada, la oración en una iglesia consagrada y cualquier otra práctica semejante producen la remisión de los pecados”.

Testimonio de Santa Teresa de Ávila

“De larga experiencia he aprendido que no hay nada como el agua bendita para poner en fuga a los demonios y evitar que vuelvan nuevamente. También huyen de la Cruz, pero regresan; así que el agua bendita debe tener gran virtud. Por mi parte, siempre la llevo, con ella mi alma siente un particular y muy notable consuelo”- [Santa Teresa de Ávila]

Esta cita de Santa Teresa enfatiza la importancia del agua bendita. Su uso nos recuerda nuestro bautismo y las promesas que en él hicimos.

Al igual que Tomás de Aquino y Teresa de Ávila son innumerables los testimonios de santos y fieles que han sido testigos del poder del agua bendita, el cual, además de recordar a los fieles el bautismo y ser un signo de purificación, es un arma infalible contra el demonio.

Nuestras promesas bautismales incluyen renunciar a Satanás y rechazar el pecado, pero es probable que rara vez tengamos esto en mente al usar agua bendita.

Debemos recordar que esta agua, a través del sacerdote, es bendecida por Dios en virtud del bautismo de Cristo.

La Iglesia Católica posee un enorme poder de impartir la gracia sacramental, y el agua bendita como un sacramental recibe su poder a través de la oración y la autoridad de la Iglesia.

El rito de la bendición, dicho por el sacerdote sobre el agua para que sea santa contiene oraciones de exorcismo. Con ella se puede expulsar demonios y sanar a los enfermos, pero la mayoría de las veces la usamos sin pensar en lo que en verdad representa.

¿De dónde viene su poder?

Viene del hecho de ser un sacramental instituido por la Santa Iglesia Católica (ver recuadro). El sacerdote bendice el agua como ministro de Dios, en nombre de la Iglesia y como su representante, seguro que nuestro Divino Salvador siempre la atenderá con benevolencia.

Es importante recordar que para que sea agua bendita debe ser bendecida por el sacerdote según el ceremonial prescrito por la Iglesia, en el “Ritual de Bendiciones” y en el propio “Misal Romano”.

Son hermosas y altamente significativas las oraciones para la bendición del agua. Por ejemplo, esta:

Señor, Padre Santo, dirige tu mirada sobre nosotros, que redimidos por tu Hijo, hemos nacido de nuevo del agua y del Espíritu Santo en la fuente bautismal; concédenos, te pedimos, que todos los que reciban la aspersión de esta agua queden renovados en el cuerpo y en el alma y te sirvan con limpieza. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Es muy conveniente llevar siempre consigo agua bendita para usar en cualquier circunstancia. Por ejemplo, santiguarse con ella al salir o entrar en la iglesia, en casa o en el lugar de trabajo; al iniciar una oración, un trámite, un viaje.

Para alejar del hogar la influencia maléfica de los demonios, es muy aconsejable aspergir en la casa algunas gotas de vez en cuando. Esto puede hacerlo cualquier persona de la familia. Claro está que pedirle a un sacerdote que bendiga la casa es mucho mejor.

¿Cómo podemos usar el agua bendita?

Para ser más conscientes de su valor debemos conocer las formas de usarla y hacerlo con frecuencia, por ello te compartimos una lista de ocho maneras de utilizar el agua bendita en la vida cotidiana:

1.- Bendícete a ti mismo.

Esta sugerencia es obvia, pero si sólo la usamos el domingo para bendecirnos al hacer la señal de la cruz con ella cuando entramos al templo ¿no estamos perdiendo en el resto de la semana?

Nunca puedes tener demasiado gracia o bendición en tu vida. Utiliza agua bendita todos los días.

Mantener una pila de agua bendita en la casa es una gran idea para que tú, tu familia y los huéspedes puedan usarla para bendecirse en el hogar.

 

Mantén la fuente junto a la puerta de entrada para asegurarte de no salir de casa sin ella.

2.- Bendice tu casa.

Si no te has tomado el tiempo para bendecir tu casa con agua bendita, entonces no hay mejor momento que el presente.

Tu casa es iglesia doméstica y también necesita protección espiritual. Puedes rociar agua bendita tú mismo en tu casa, o pedirle a un sacerdote que bendiga formalmente tu casa con agua bendita, como parte de la ceremonia de bendición del hogar.

3.- Bendice a tu familia.

Utiliza el agua bendita para orar y hacer la señal de la cruz sobre tu cónyuge e hijos antes de ir a dormir por la noche.

La unión de la familia entre sí y con Dios de esta manera es una gran tradición familiar para adoptar. Mantén una botella de agua bendita a un lado de la cama con este propósito.

4.- Bendice tu espacio de trabajo

Si trabajas fuera de casa, es una gran idea rociar tu espacio de trabajo con agua bendita, no sólo para protección espiritual mientras desempeñas tus labores, sino también para santificar tu trabajo diario para la gloria de Dios.

5.- Bendice tu vehículo.

Tu vehículo es, probablemente, el lugar más peligroso en el que pasa una cantidad significativa de tiempo diario.

Nunca subestimes el poder del agua bendita aplicada a tu vehículo para mantenerte a salvo del peligro, cuando se utiliza con fe y confianza en Dios.

De hecho, también puedes pedirle a un sacerdote que bendiga tu vehículo con agua bendita.

6.- Bendice tu jardín o huerto.

Era una práctica común en la Edad Media que la gente espolvorease sus huertas con agua bendita.

En momentos en que la gente era muy dependiente de los cultivos para su subsistencia, la falta de lluvia o heladas tempranas resultaba devastadora.

El uso de agua bendita para bendecir las plantas que se utilizarían para el sustento de la familia mostraba confianza en la gracia de Dios.

7.- Bendice a los enfermos.

Si sabes de algún amigo o familiar enfermo, visítalo y bendícelo con agua bendita, lo cual además será una obra corporal y espiritual de misericordia.

Si visitas a los enfermos en un hospital o asilo de ancianos, rocía bendiciendo su espacio vital con agua bendita y déjales una botella de agua bendita como un consuelo en sus momentos de necesidad.

8.- Bendice a tus mascotas.

Muchas parroquias en la fiesta de San Francisco de Asís tiene un rito de bendición para mascotas.

Las mascotas son amados compañeros para individuos y familias y, a menudo nos proporcionan un gran servicio, e incluso estos pueden ser bendecidos con agua bendita, porque toda la creación tiene el fin de dar gloria a Dios.

Esto también se aplica a los animales de granja que proveen mano de obra, medios de subsistencia y alimento para los seres humanos.

Te compartimos una simple oración que puedes decir cuando utilices el agua bendita:

“Por esta agua bendita y por tu Preciosa Sangre, lava todos mis pecados, Señor. Amén”.

No hay oración específica para orar al utilizar agua bendita, que no sea la señal de la cruz, “En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.”

También se puede rezar un Padre Nuestro o incluso la oración de San Miguel Arcángel.

Tenga en cuenta que el agua bendita ya ha sido bendecida por las oraciones del sacerdote.

Finamente debemos decirle que, se abusa del agua bendita cuando se cree que es necesario literalmente bañarse en ella para sentirse bendecido o purificado, y cuando se exige que se use el agua y no se entiende que la bendición es en sí la oración del sacerdote acompañada del signo de la cruz.

Los brujos suelen pedir “agua bendita de siete iglesias de santos varones” y tiene que ser, precisamente de templos dedicados a la memoria de algún santo hombre, no se vale si es de alguna santa o de la Virgen. Esto es brujería pura y, además, sería digno de risa si no fuera trágico por la tontería de la gente.