Ritual y efectos alucinógenos del sapo Bufo Alvarius

Hoy te hablamos del “Bufo alvarius” o más bien, del ritual del sapo bufo, peligroso para la salud, ya que la parte más suave roduce alucinaciones, y la más rápida y mortal, puede derivar en un fallo cardíaco con resultado de muerte. ¿Por qué? Por el veneno del sapo y el “ritual” que hay que llevar a cabo.

En que consiste el rito del sapo bufo

El rito del sapo bufo o molécula de Dios consiste en fumar bufantoína, el veneno que se extrae del sapo de Sonora o bufo alvarius, como también se le conoce. Es uno de los alucinógenos más potentes de cuantos se encuentran en la naturaleza.

La sustancia que contiene el anfibio es 5-MeO-DMT, una droga que se suele comercializar por internet, de manera ilegal. El “ritual” se realiza mucho en México, principalmente en el estado de Sonora. El sapo común, Bufo bufo, es un anfibio distribuido por toda Europa, excepto Irlanda, también existen algunas poblaciones en Asia occidental y la zona norte de África.

Las pseudociencias se basan en rituales intensos, con mucha parafernalia. En este caso, el proceso curativo dura entre 15 y 20 minutos, dependiendo de la persona, y puede producir alteraciones física, como taquicardia, psíquicas, como la pérdida del conocimiento y, en ocasiones, la muerte.

La bufantoína se encuentra solo en una de las 463 variedades de sapo que existen en el mundo, y es extraída de sus glándulas parótidas. La ceremonia se centra en fumar la sustancia cristalizada en una pipa. El objetivo, la sanación, curación o simplemente “disfrutar” del ritual alucinógeno.

Historia

Varios antropólogos sugieren que una variedad de sapo, el Bufo marinus, se ha utilizado en Mesoamérica desde tiempos antiguos por sus propiedades intoxicantes. La hipótesis sobre el uso de Bufo marinus, cuyas secreciones, al igual que las de otros sapos, contienen principalmente bufotenina, se basa en la presencia de muchas representaciones iconográficas y mitológicas de sapos en las culturas olmeca, maya y azteca, que datan del año 2000 a.C. En los restos arqueológicos de la cultura olmeca de San Lorenzo, Veracruz, México, se han encontrado restos esqueléticos de la especie Bufo que datan de 1250-900 a.C. Las esculturas y representaciones aztecas ponen gran énfasis en las glándulas parótidas de los sapos, que es donde se encuentran las secreciones psicoactivas.

Según relatos del fraile anglo-dominicano Thomas Gage, el pueblo maya polomano nativo de Guatemala tenía el hábito de añadir tanto hojas de tabaco como sapos venenosos a sus bebidas fermentadas para aumentar su potencia.

Sin embargo, ha habido una gran confusión acerca de las variedades de sapos que podrían haber sido utilizadas para diferentes propósitos, así como qué alcaloides presentes en las secreciones de los sapos eran responsables de los efectos. Como ya se ha mencionado, hay docenas de sustancias triptamínicas en los venenos de ciertos sapos y aunque los efectos psicoactivos se atribuyen generalmente a la bufotenina y a la 5-MeO-DMT, la contribución de cada alcaloide al efecto final todavía no se ha aclarado completamente. Además, algunos alcaloides presentes en las secreciones de los sapos del género Bufo pueden tener efectos cardiotóxicos y ser fatales, como demuestran ciertos informes de animales que han muerto después de morder a los sapos.

Algunos antropólogos han sugerido que es poco probable que el B. marinus fuera el sapo utilizado por las culturas mesoamericanas con fines psicoactivos, debido a la presencia de bufotenina en sus secreciones, cuya psicoactividad ha sido puesta en duda en las últimas décadas. Se ha propuesto que la especie utilizada fue B. alvarius, cuyas secreciones contienen 5-MeO-DMT y cuya morfología es prácticamente indistinguible de B. marinus. Sin embargo, dada la falta de suficientes análisis químicos, esta afirmación es sólo especulativa.

Efectos alucinógenos

Por vía fumada/vaporizada la 5-MeO-DMT presenta unos efectos inmediatos y cortos, habitualmente de menos de 20 minutos de duración, aunque de una intensidad a menudo inesperada y sobrecogedora.

Cuando los vapores de la 5-MeO-DMT son inhalados, los efectos se instauran a los pocos segundos y su aparición es súbita y repentina. Los efectos máximos se presentan en menos de 1 minuto y se prolongan durante unos 5-15 minutos. Los usuarios suelen describir la aparición y meseta de los efectos como extremadamente intensas. Posteriormente los efectos desaparecen en poco tiempo, unos 5-15 minutos, aunque la mayoría de personas sienten efectos residuales hasta una hora después de haber fumado la sustancia.

La experiencia con el veneno del B. alvarius habitualmente es muy inmersiva, y produce una variación extrema en la percepción. Muchas personas describen sensaciones de unidad cósmica, de acceso a una consciencia no dual y a profundas experiencias espirituales. Algunas personas han comparado la experiencia a la experiencia de morir y acceder a estados similares a los descritos en las tradiciones budistas e hinduistas como el Nirvana o el Tathāgata, el más allá del más allá. Es común la pérdida de la sensación de identidad y la disolución del ego, así como sensaciones oceánicas de fundirse con el todo.

También, debido a la rápida e intensa instauración de los efectos, son habituales reacciones de miedo y pánico, y la experiencia puede ser abrumadora y traumática para algunas personas. Pueden producirse movimientos durante la experiencia, así como la expresión involuntaria de sonidos (gritos, cantos, lloros…) sin que la persona sea consciente de ello.

Por vía esnifada los efectos suelen ser más progresivos y menos sobrecogedores que utilizando la vía fumada (aunque pueden ser igualmente intensos). La duración total de los efectos más notorios es de alrededor de entre media hora y una hora, con efectos residuales de hasta tres horas. El veneno del B. alvarius no suele utilizarse por vía esnifada dada su consistencia, el consumo esnifado de 5-MeO-DMT pura es algo más habitual.

Riesgos para la salud

La experiencia con el B. alvarius / 5-MeO-DMT puede ser sobrecogedora e inmersiva, hasta el punto de perder las referencias externas e incluso el control del propio cuerpo durante unos minutos. Algunas personas se mueven durante la experiencia de forma imprevisible. Por tanto la presencia de un cuidador sobrio que mantenga la seguridad física de la persona y el entorno es muy recomendable, por no decir necesaria.

Los riesgos psicológicos de la experiencia con B. alvarius también tienen que ser tenidos en cuenta. La experiencia puede resultar muy placentera y trascendente, pero también puede ser aterradora y traumática. Tener en cuenta los factores del contexto, el estado mental previo y las expectativas, así como la persona que administra la sustancia, es importante a la hora de decidir sobre el uso de B. alvarius. Algunas personas reportan tener re-experimentaciones de los efectos tras la experiencia, en particular durante las noches posteriores.

A diferencia de otras sustancias psiquedélicas, el Bufo alvarius induce una experiencia en la que se puede perder la consciencia de hallarse bajo los efectos de una sustancia, e incluso perder la propia consciencia de sí mismo y del entorno. Esta desaparición de la consciencia de sí mismo, o la muerte/disolución del ego, son experiencias difícilmente explicables, y sobre las que es difícil mantener cualquier sensación de control. Aquellas personas que se planteen experimentar con esta sustancia deberían tener esto en cuenta antes de hacerlo y saber que la experiencia puede ser tanto reveladora y gozosa, como aterradora.

Combinado con 5-MeO-DMT

Tanto la 5-MeO-DMT como el B. alvarius y las toxinas que contiene implican riesgos para la salud que es importante tener en cuenta.

En el caso de combinar ayahuasca y B. alvarius, es recomendable esperar 24h tras el uso de ayahuasca antes de inhalar el veneno de aquel, para eliminar los efectos inhibidores de la monoaminaoxidasa de las harmalinas. En el caso de utilizar primero el B. alvarius, se debería esperar un mínimo de una hora antes de tomar ayahuasca.

Hoy en día, algunas prácticas tradicionales de uso de sapos psicoactivos sobreviven entre los curanderos de las tribus mesoamericanas y sudamericanas, en las que el veneno de sapo se utiliza con fines mágicos, principalmente en la preparación de pociones de amor y otros usos.

Si bien la importancia de los sapos y sus venenos en las prácticas médicas y religiosas y en la mitología de muchas civilizaciones antiguas es indiscutible, sigue habiendo confusión sobre las variedades de sapos utilizadas, así como los modos de uso y sus propósitos. Aunque es posible, el uso tradicional de B. alvarius no se puede asegurar.