¿Qué es la Gula y cómo controlar las ansias de comer?

como superar las ansias de comer

Según el cristianismo, la gula es uno de los siete pecados capitales junto a la lujuria, ira, soberbia, envidia, avaricia y la pereza. Pero en esta oportunidad queremos hablar de la gula moderna, es decir, esa ansiedad por comer que surge en personas estresadas y con dificultades para organizarse.

A continuación vamos a definir la gula desde un punto de vista moderno y además te ofrecemos algunas sugerencias para controlar la ansiedad por comer, algunos truquillos que te ayudarán a vencerla y finalmente exponemos cómo el ayuno puede ser de gran ayuda.

¿Qué es la Gula?

Se conoce como gula a las ganas descontroladas por comer junto al consumo excesivo de comidas y bebidas.

Se presenta cuando las personas ven en el comer y el beber una especie de compensación. Las personas sienten gratificación momentánea, tal como lo harían con otros placeres carnales y las drogas. Quienes caen en esta tentación, tienen por lo general, un cúmulo de sueños por cumplir. Están llenos de frustraciones y creen que pueden taparlas con la comida.

La gula no es solo comer en exceso, también es ir pellizcando aquí y allá de una cosa y otra. Es un completo desorden. Además es común que las personas no mastiquen con cuidado sus alimentos, sino que los traguen de forma apresurada, lo que crea desórdenes en el tracto digestivo. Lo recomendable es que nos demos un tiempo para masticar y tragar.

¿Cómo controlar los deseos de comer?

En primer lugar, hay que entender la idea de que no necesitamos demasiada comida para vivir. La comida nos ayuda a estar vivos pero su exceso trae enfermedad.

Sí olvidamos la finalidad de la alimentación, caemos en el vicio de la glotonería y se desestabiliza el orden natural. Si comemos demasiado, acumulado energía que no necesitamos y que luego afectará nuestra movilidad y las labores que debemos realizar.

Las personas que la sufren, deben aprender a identificar si cuando quieren comer, sienten hambre o ansiedad. Si es hambre es una necesidad fisiológica del organismo relacionada con la falta de energía y deben comer. Pero si es ansiedad, es necesario que identifiquen cómo se sienten y cuáles son sus pensamientos, de esta forma comenzarán a identificar qué está sucediendo y podrán buscar soluciones.

Somos responsables de vigilar lo que entra por nuestra boca. No es solo un trabajo del cuerpo, sino también de la mente y las emociones. Sí aprendemos a controlar nuestro estado emocional, somos disciplinados y llevamos una vida ordenada, podremos también moderar nuestro comer.

Trucos infalibles para vencer las ganas de comer

 

  • Toma dos litros de agua al día te ayudará a sentirte saciado y tener menos deseos de comer lo que encuentres en tu camino. Esto incluye agua, jugos e infusiones.
  • Elimina los estimulantes como el alcohol, chocolate y café que excitan el sistema nervioso
  • Incluye mucha fibra en tu dieta, incluyendo vegetales cocidos y ensaladas crudas
  • Prefiere los alimentos integrales que no generan aumentos descontrolados de la glicemia como sucede con los carbohidratos complejos
  • Distribuye tus comidas en 5 raciones al día de pequeña cantidad

Mantén tu refrigerador libre de comidas tentadoras. Por ejemplo, esos postres que sobran de las fiestas y que solemos guardar para luego. Evita esto a toda costa porque solo conseguirás saltarte la dieta y tú camino será cada vez más difícil.

Así mismo evita las situaciones de estrés que te descontrolen y te hagan comer demás.

Debes superar la amargura, la ira y la tristeza. Está emociones crean un caldo de cultivo idóneo para hacernos caer en vicios. Otros sentimientos que nos hacen comer demasiado son la ansiedad y preocupación excesiva.

Es nuestra responsabilidad ordenar nuestros deseos, cumplir con nuestras actividades y superar las emociones negativas que pueden estar entorpeciendo nuestro equilibrio.

¿Cuáles son los beneficios del ayuno?

El ayuno consiste en la abstención voluntaria de comidas y bebidas por un lapso de tiempo determinado. Según el cristianismo, al limitar al cuerpo de algo que quiere, le damos prioridad a nuestra parte espiritual y podemos reforzar nuestra conexión con Dios.

Con el ayuno liberamos todas las emociones que llevamos ocultas y que buscamos tapar con la adicción a la comida. Es un ejercicio que nos ayuda a conectar con nuestro ser y entender por qué estamos cayendo en vicios.

Descubrimos nuestra fragilidad y notamos que el vacío continúa allí, sin importar cuánto hayamos comido.

El ayuno nos ayuda a descubrir quiénes somos, una vez que conocemos dónde están nuestras debilidades, podemos comenzar a trabajar en ellas.

Debemos comer para vivir

El problema de la Gula no se soluciona bajando de peso, sino, siendo ordenados a la hora de comer.

Lo normal es que aprendamos a elegir los alimentos que necesitamos para vivir. Controlar las cantidades y combinar de forma balanceada los alimentos.

Además es necesario que nos demos un tiempo para sentarnos a comer y hacerlo en la hora establecida.

Debemos sentir que estamos nutriendo nuestro cuerpo, estar agradecidos por la vida y disfrutar la comida en el buen sentido.

La gula se vence sí comprendemos qué la bebida y la comida están hechas para ayudarlo a cumplir nuestro propósito. A su vez, nuestra finalidad es amar y servir a los demás.

Pero tampoco estamos hablando aquí de la moda Light. Pues eso se ha convertido en otra obsesión al comer. Te exhortamos a alejarte de las llamadas dietas milagro, traen mensajes engañosos que no te ayudarán y al contrario, traerán más desorden en tu alimentación.

No debemos buscar un cuerpo perfecto y escultural, debemos comer para tener una buena salud y la energía suficiente para realizar nuestras tareas.

Mejorar es más fácil de lo que piensas porque somos seres de costumbre. Lo que quiere decir que de la misma forma como aprendiste a comer mal, tu cuerpo se va a acostumbrar a comer bien y se convertirá en un habito, eso sí, uno muy saludable y necesario.

Aquí la solución viene de la mano de la voluntad, la gula es un síntoma de que algo en nosotros está mal. Si somos lo suficientemente fuertes podemos comer lo justo y en el momento adecuado. Es nuestro cuerpo, nuestra vida y nuestra salud, es nuestra responsabilidad moderarnos.