¿Qué es la lujuria y cómo controlarla?

como controlar la lujuria

En esta entrada vamos a hablar sobre la lujuria como un mal que nos afecta hoy en día. La sociedad se ha vuelto más liberal y muchos tabúes se han dejado atrás para pasar al libertinaje. Pero debemos tener cuidado y saber evaluar cuando nos salimos de control.

A continuación hablaremos de la lujuria, te damos las pautas para que puedas determinar cuándo se presenta el problema y cómo controlarlo.

¿Qué es la lujuria?

La lujuria consiste en la incapacidad de controlar el apetito sexual. La persona lujuriosa lleva una vida sexual desordenada, exagerada y fuera de control. No piensa en las consecuencias de sus actos y se deja llevar por sus impulsos.

Por lo general, son personas que no tienen otras fuentes de gratificación en sus vidas. Entonces dan prioridad a su impulso sexual y lo convierten en su único medio de satisfacción.

Sabemos que existe un problema cuándo sentimos angustia por no poder ejecutar una práctica sexual en el momento que lo queríamos. También podemos determinar lo cuándo tales actitudes afectan en el desarrollo de una vida normal. Pero el síntoma más determinante es cuando otra persona expone su malestar por ser víctima de nuestros actos o en los casos de violación.

Algunos comportamientos lujuriosos están acompañados de fetiches, daños directos a la otra persona y humillaciones. Ocurren cuando lujurioso no puede sentir satisfacción A menos que cometa alguno de estos daños.

Este tipo de comportamientos también se refiere a las patologías en las que la persona tienes sexo con niños o animales. En este caso, se considera un delito.

¿Por qué sucede?

Vamos a descubrir algunas de las razones que alimentan la lujuria en las personas

  • Las hormonas: se encargan de dar las sensaciones más gratificantes como recompensa del acto sexual, los que nos hace querer hacerlo para conseguir ese placer.
  • Falta de control: algunas personas no hagan prendido a moderar sus impulsos. Aprendieron que cuando quieren algo deben tenerlo, por lo que se dejan llevar por cada excitación.
  • Presión de grupo: algunos adolescentes experimentan su sexualidad de forma más intensa debido a las presiones de sus amigos. Creen que su valor se determina por su comportamiento sexual, lo que creas ciertos desequilibrios que pueden continuar en la edad adulta.
  • Degradación social: nos encontramos en una sociedad qué da pie a la lujuria. La pornografía está al alcance de todos y la prostitución se encuentra por doquier. Es fácil dejarse llevar, cuando el entorno propicia tal comportamiento.

¿Cómo controlarla?

El primer paso consiste en detectar el problema. Una vez que se ha identificado, la persona debe hacerse responsable y tener la voluntad de cambiar.

A continuación te presentamos algunos consejos para vencer la lujuria:

  • No estimular los órganos sexuales: recordemos que la finalidad de estos es la reproducción y para esto buscamos el orgasmo. Es por esto que debemos tener parejas estables con quien compartir las experiencias sexuales.
  • Deja fluir la energía: cuándo sienta el deseo del acto sexual y no lo podamos llevar a cabo, debemos apartar la energía del área genital y distribuida por todo el cuerpo. Esto se logra desviando la atención de los genitales y concentrándonos en el área de la columna, ascender hasta la coronilla y luego dejarla bajar poco a poco hasta que se riega por todo el cuerpo y podamos expresar la de otra forma.
  • Conecta con tu interior: de acuerdo a las creencias que tengamos, podemos enfocarnos en la idea de nuestro ser superior y adquirir la fuerza que necesitamos para controlar esos impulsos.
  • Acude a técnicas psicológicas: existen muchas alternativas y terapias para ayudar a la persona en el control de sus impulsos.

La lujuria no debe verse como mala en sí misma, sino como un medio para conseguir relaciones más satisfactorias. Puede ayudarnos a tener relaciones sexuales muy placenteras pero siempre que lo hagamos con control, en un lugar adecuado y con el consentimiento de la otra persona.