¿Cuáles son los beneficios de la reflexologia podal?

como funciona la reflexologia podal

La reflexología podal es un tipo de terapia qué nos permite prevenir Y tratar diversas dolencias a través de masaje en nuestros pies. Una forma fácil y sencilla de tratar algunas patologías y relajarnos.

¿Qué es la reflexología podal?

Es una terapia perteneciente a la medicina tradicional China, en la que se plantea la estimulación de puntos de acupuntura ubicado en los pies para la sanación de distintas dolencias.

No ofrece una cura definitiva sino que se usa como complemento de otras terapias y tratamientos médicos.

Origen e historia

La cultura en la que más se desarrolló este tipo de terapia fue la china, dónde se inició la acupuntura.

Se sabe que los egipcios ya usaban la estimulación de los pies para sanar algunas patologías, lo podemos evidenciar en algunos papiros que dan testimonio de este tipo de tratamiento.

Las culturas mesoamericanas también centraron su interés en los pies para la sanación de algunos trastornos.

En la actualidad contamos con mapas del cuerpo humano reflejado en los pies, con los cuales el terapeuta seguía para aplicar presión en el área específica.

¿Cómo funciona?

Tenemos miles de terminaciones nerviosas en nuestros pies, las cuales están conectadas con todas y cada una de las áreas y órganos del cuerpo. Es por eso que a través de la estimulación de un punto específico, podemos conectarnos con una zona del cuerpo para regular su funcionamiento.

La reflexología afirma que estos puntos se hacen más sensibles cuándo existe alguna dolencia en el área del cuerpo asociada. Incluso algunos dolores en una parte específica del pie, puede indicar que algo funciona mal en el órgano o parte del cuerpo con la que se conecta.

Beneficios de la terapia de reflexología podal

  • Relajación: el masaje en las distintas áreas del pie estimula la relajación y reduce el estrés. Tal es el nivel de paz que aporta a nivel físico y mental, que es capaz de inducir el sueño en personas con insomnio severo
  • Refuerzo del sistema inmunológico: este tipo de estimulación fomenta la producción de anticuerpos para protegernos de las enfermedades
  • Reducción del dolor: se ha demostrado su efectividad para reducir el dolor de espalda, contracturas, fibromialgia, lumbalgias y dolores menstruales
  • Estimula la circulación: promueve la circulación de la sangre a través de la estimulación de los pies, favoreciendo el correcto funcionamiento de los órganos
  • Recuperación posoperatoria: con el masaje se estimula el sistema linfático, se promueve la sanación del área operada y se consigue una mejor actitud a nivel emocional.

Contraindicaciones

Es una terapia segura que no causa efectos secundarios y casi no tiene contraindicaciones. Solo se debe tener cuidado en las personas que padezcan diabetes o enfermedades del corazón porque estimula la circulación.

Por ningún motivo se debe realizar durante el embarazo porque la estimulación de algunos puntos específico puede provocar un aborto o incomodar al bebé.

¿En qué consiste el tratamiento?

Durante una sesión se procede a masajear y estimular los puntos en los que se desea realizar la estimulación.

La mayoría de las personas consigue un alivio inmediato desde la primera sesión, en casos agudos se necesitan varias sesiones.

Es una terapia muy efectiva qué, aunque no cura la causa de la enfermedad, ayuda al paciente reducir el dolor y conseguir el alivio qué necesita.

La efectividad del tratamiento va a depender del tiempo que se lleve padeciendo un problema y del tipo del trastorno. Cada persona es diferente, por lo que las terapias son personalizadas y a un ritmo distinto dependiendo de la respuesta del organismo.

Cada sesión tiene una duración de 50 minutos en promedio, con una duración de 25 minutos por cada pie con una frecuencia de una a la semana.